retrato de mi doble

“Retrato de mi doble”

 Autor: Georgi Márkov Traducción: Viktoria Leftérova y Enrique Gil-Delgado

Editorial Siruela, Narrativa (Libros del Tiempo) nº 385, 93 págs.

La Editorial Siruela presenta una deliciosa y excelente  novela corta, «Retrato de mi doble» del intelectual y  escritor búlgaro Georgi Márkov (1929-1978) disidente del régimen comunista de aquel país, que se vio obligado a emigrar de Bulgaria, resultando muy incómodo para el gobierno búlgaro, que finalmente ordenó su asesinato en Londres en 1978 por envenenamiento –a través  del método de un pinchazo con un paraguas, en un suceso propio de una película de James Bond- privándonos de un autor original, creativo y muy interesante literariamente.Ejemplo de todo éllo lo constituye esta breve novela, excelentemente construida, ambientada en Sofía en 1960 y que se desarrolla a lo largo de una partida de póquer en una madrugada de sábado, donde nada es lo que parece.La novela, escrita en primera persona, nos retrata  magistralmente al protagonista , un periodista que desprecia el régimen comunista, pero al que no le queda más opción, que sobrevivir a base de grandes dosis de cinismo, ironía, mordacidad y una implacable lucha contra su propia personalidad, sus anhelos e ilusiones y contra «los otros» ,verdaderos esclavos del sistema, muchos moldeables , sumisos o bien oportunistas e incluso aún más cínicos personajes.La novela-escrita con un estilo sobrio y directo- es brillante en la descripción de la partida de póquer, de los jugadores y de la sociedad de su época.  la Bulgaria de los años 60, detrás del “telón de acero” y contiene, en momentos puntuales, frases de una cegadora lucidez que impactan al lector , como por ejemplo:”¿ Qué es la vida sino una cadena interminable de maquinaciones de todos contra todos?” En definitiva, ”maquinar  algo” es, de alguna forma, “estar vivo” o en sistemas totalitarios, especialmente, sobrevivir.El final, si bien se atisba por el lector avezado, porque de alguna sutil manera Márkov nos va preparando para el mismo, no empaña en absoluto ni la calidad de esta magnífica novela , retrato lúcido y amargo (no exento de ciertas dosis de humor negro) de la condición humana, ni el legado literario de un  malogrado escritor, que merece, sin duda, ser más conocido y reconocido en nuestro país.Muy recomendable.

LUIS AGIUS

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«La ciudad y las sierras» seguido de «Civilización«

Autor: Eça de Queirós

• Editorial Acantilado, Narrativa 332, 336 págs.Barcelona, enero 2020 

• Traducción de Javier Coca

• ( t.o.: A cidade e as Serras/ Civilização)

• ISBN 978-84-17902-21-6

Representante de la novela realista y naturalista portuguesa EÇA DE QUERÓS (1845-1900) escribió entre otras obras El crimen del padre Amaro y Los Maias, además de la obra en la que nos centramos como es La ciudad y las sierras, donde se narra la decadencia de la alta sociedad. A grandes rasgos la obra literaria se caracteriza por la búsqueda de la justicia y la conciencia social.

En esta edición que presenta Acantilado se recoge también el cuento que supuso el origen de esta novela, “Civilización”. La novela, publicada póstumamente en 1901, nos traslada de forma satírica al vertiginoso mundo moderno que, acompañado de los correspondientes avances tecnológicos, se desarrollaba con fuerza a finales del siglo XIX. Ambientada en París, refleja la influencia, que como cónsul recogió al vivir en dicha ciudad. La vida parisina del autor la vemos expresada en su conocimiento de la ciudad, cuando habla de los lugares que visita, parques, jardines y calles, como los Campos Elíseos, o cuando nos enseña cómo es la noche parisina y las fiestas donde tienen lugar la celebración de nuevas empresas entre los asistentes. Se recoge su influencia universitaria en que los estudios de ambos protagonistas son los mismos que el autor cursó en su juventud, licenciándose en Derecho. 

Posteriormente apreciamos que el autor tiene notables conocimientos de filósofos (Hobbes, Platón, la escuela presocrática). Los hace mención con mucha frecuencia cuando se refiere a la biblioteca que tiene Jacinto en su casa.

El libro comienza con un Jacinto abuelo, llamado Jacinto el Galeón, un millonario, relacionado con la realeza, quien tiene por amistad al infante Don Miguel, y que fue quien compró la casa donde conviven los protagonistas,  junto a los Campos Elíseos. Es el abuelo de Jacinto, amigo de nuestro protagonista, Ze Fernández. Es así como descubrimos el origen familiar de Jacinto nieto, quien siempre ha vivido en la opulencia y en la riqueza, con las facilidades de la ciudad parisina, frente a Ze, cuyo origen es más humilde pero quien se acostumbra a los lujos y los avances de la capital hasta que es requerido por su familia, lo que le hará recordar realmente aquello que importa en la vida. 

Los dos personajes principales son amigos pero antagónicos. Al principio se presenta a los dos en París, como imagen del avance de la ciudad cosmopolita, tecnológicamente avanzada y poderosa; y en donde ambos estudian en la universidad, lo que se supone que un hombre necesita para el día a día. Pero existe un punto de inflexión en Ze Fernández, una carta de su familia del pueblo y un momento de añoranza de cuando comía sopa dorada y cochinillo en casa de su tía. Eso hace que el viaje que iba a ser de un par de días se convierta en siete años. Un largo periodo de tiempo en el pueblo que le han llevado a ver cuáles son las necesidades, y que conocimientos necesita para afrontarlas. Es decir, reflexiona hasta darse cuenta de que allí, el Derecho Civil que él estudiaba no es importante. Lo importante es el trabajo físico del campo, aprender a sobrevivir y hacerte tú mismo tus propias cosas, sin tantas comodidades. Lo vemos a la vuelta de este a la ciudad y como tras esos años de campo a Ze Fernández, todo le parece nuevo. Todo le es raro, e incluso le llama la atención que una persona necesite de tantos oropeles para vestir, beber o comer. Le llama la atención el bostezo aburrido de alguien acomodado que lo tiene prácticamente todo a su alcance, cuando de donde él viene prácticamente el tiempo transcurre trabajando.

Para terminar podemos concluir definiéndolo como un libro elegante teñido de fina ironía. Esta novela retrata una época de continuos cambios, no solo el cambio de siglo, sino un contraste entre arte clásico y vanguardias parisinas. Choque de ciudad moderna y tecnológica con el campo, atrasado. Una Europa avanzada progresista que simboliza Francia y la Península Ibérica atrasada y reaccionaria. Todo ello sirve para construir una novela redonda que muestra la modernidad de París y en contraposición el Alentejo, que fue una de las regiones más pobres de Portugal en el pasado. 

Armando Alonso

WILLIAM MALTBY el gran duque de alba

“Inmenso y veraz retrato de  D.Fernando Álvarez de Toledo,III Duque de Alba”

«EL GRAN DUQUE DE ALBA»

Autor: William S. Maltby

Traducción: Eva Rodriguez Halffter 
Editorial ATALANTA  489 pags. Nº 18.Publicado en 2007.

En el marco de la conmemoración del decimoquinto aniversario de la fundación de la Editorial Atalanta, el Parnaso de las Artes quiere ofrecer a sus lectores-internautas varios comentarios críticos y divulgativos acerca tanto de sus excelentes y atractivas novedades editoriales del presente año 2020, como rescatar de su magnífico catálogo joyas literarias en diversas disciplinas (Narrativa, Ensayo, Historia, Bellas Artes, etc). Tal es el caso que nos ocupa en la presente reseña,dedicada a una formidable biografía de Fernando Álvarez de Toledo (1507-1582) el Gran Duque de Alba , una de las figuras históricas más importantes, apasionantes, controvertidas, polémicas y quizá injustamente tratadas por los historiadores, tanto al proporcionarnos datos falsos, inconexos o manipulados de su vida y su papel en la historia de España en el siglo XVI-junto a los dos más grandes soberanos de la Monarquia Hispánica, Carlos I de España y V de Alemania, el Emperador, y Felipe II, monarca cuya corona tuvo un alcance universal- como al  escribir estos historiadores no una biografía rigurosa y objetiva, como cabría esperar, sino  auténticas hagiografías que en nada contribuyeron a dar conocer correctamente su figura, sino que sembraron todavía más confusión en torno a la misma.

La biografía  que comentamos, que fue publicada por Atalanta en 2007 y cuyo autor es el prestigioso historiador e hispanista norteamericano William S. Maltby carece de los vicios apuntados.Por contra, es muy sólida y  rigurosa y nos presenta soberbiamente al personaje con todos sus matices, con todas sus luces y sus sombras, ofreciéndonos un relato pormenorizado de su vida, infancia, juventud (relación con Carlos V) madurez (relación con Felipe II y etapa en los Países Bajos) y relativamente amarga   etapa final (destierro en Uceda y rehabilitación en Portugal, dirigiendo su última campaña militar) siempre con la debida distancia que debe guardar un buen historiador, pero sin asepsia ni frialdad. Asi, Maltby que se documenta basándose en abundante correspondencia del Duque con Felipe II,otros nobles, cortesanos, colaboradores, familiares, etc nos ofrece un retrato psicológico magnífico y completo del Gran Duque de Alba, mostrándonos sus múltiples virtudes y defectos y las sorprendentes paradojas apreciables en su personalidad y conducta,  dentro del contexto histórico que le toco vivir, como un gran caballero, muy bien formado intelectualmente, aunque anti-intelectual, excelente militar y mejor estratega como demostró en los campos de batalla de toda Europa y Africa del Norte, pero prudente general, buen cortesano pero nada amigo de la vida cortesana, autoritario, displicente, intolerante, perosensible a la adversidades o calamidades sufridas por otros seres humanos, ya fueren o no amigos, jefe indiscutible venerado y respetado por sus soldados, hábil político y consejero, pero torpe en las intrigas palaciegas y nada diplomático en sus relaciones con sus enemigos en la Corte (Éboli, Antonio Pérez, etc)

Mención aparte merece su peculiar relación con Felipe II, una  relación por parte de Alba leal pero también de respeto -odio–despecho-decepción-mucho menos franca que la mantenida  con su padre, el Emperador, mientras que Felipe II, aunque le consideró casi siempre como consejero indispensable, le trató con frialdad e irritación, en especial al final de la vida del Duque (pese a su éxito político-militar en Portugal, en cuya capital  Lisboa murió en 1582)

Maltby , además de detenerse en las diferentes campañas militares en las que participó  Fernando Álvarez de Toledo,nos relata con minuciosidad su conocido y denostado mandato como gobernador general de los Países Bajos, enviado por Felipe II para restablecer su autoridad, sofocar la rebelión de los nobles flamencos y de los “herejes” protestantes  a sangre y fuego, pese a la reticencias del propio Alba, que intentó sin éxito advertir al monarca de la idoneidad de que tras la solución militar adoptada y conseguida por su pericia como capitán general, el soberano español fuera clemente y acudiera a Bruselas adoptando el papel de rey magnánimo y pacificador, ( lo que no ocurrió jamás)  y que llevó ala necesidad de un gobierno de Alba, que cometió graves errores al menospreciar y minusvalorar a los flamencos y su ansia de libertad e independencia política y económica y condujo a los desastres de la revuelta de 1572 que el Duque, harto, viejo y cansado, ahogó en sangre, sin excesivos resultados. Por último, Maltby nos ofrece una formidable semblanza del panorama de la complejísima política europea en el sigloXVI, en un inestable equilibrio entre las distintas potencias –la dominante España, rodeadad e enemigos, es decir, Inglaterra, Francia, los príncipes protestantes luteranos, Guillermo de Orange y los protestantes holandeses, etc, absolutamente enriquecedor y apasionante para el lector.En cuanto a la forma, la prosa de Maltby es de un limpio y claro estilo expositivo, de muy fácil y amena  lectura, introduciéndonos admirablemente, gracias a la reproducción literal de fragmento epistolares del Duque o de otras figuras históricas, como cartas del propio rey Felipe II, en los temas esenciales, indispensables para comprender la figura histórica del Gran Duque de Alba, el papel que , a su pesar, desempeñó y el alto precio personal que tuvo que pagar a especialmente al final de su vida -debido a la caída en desgracia de su hijo Fadrique y los problemas aparejados por ello-.No es preciso resaltar que ,en esta extraordinaria biografía, Maltby desmonta tanto la «leyenda negra» que ha acompañado a la figura del III Duque de Alba, a lo largo de la Historia europea desde el siglo XVI como un hombre cruel, sanguinario y despiadado, como los aspectos hagiográficos que en otras biografías lo han ensalzado como un héroe sin mácula, de proporciones titánicas.Maltby , nos ayuda a situar al hombre y al personaje , en su justa medida, como lo que realmente  fue (y simbolizó), es decir, un gran caballero y hombre de su tiempo, cuya nobleza y capacidad como militar y hombre de Estado están fuera de toda duda, pero que también cometió graves errores políticos y personales.Libro, en suma, imprescindible para los estudiosos de la figura de Fernando Álvarez de Toledo, III Duque de Alba y para los interesados en la Historia de España.Excelente edición de Atalanta, con una muy cuidada traducción y presentación, y gran número de notas bibliográficas. Recomendación absoluta.

LUIS AGIUS

El Reino y el Jardín

«El Reino y el Jardín»

  • Autor: Giorgio Agamben
  • Traducción Ernesto Kavi
  • Editorial Sexto Piso, ensayo, 135  pags.

La editorial Sexto Piso presenta un apasionante ensayo debido a la pluma y a la capacidad sintética y analítica del filósofo italiano Giorgio Agamben (1942) en torno al concepto teológico-filosófico del paraíso terrenal (“Jardín”) y su estrecha e inevitable relación metafísica con el paraíso celestial (“Reino”) ofreciéndonos una amplia panorámica del profuso debate doctrinal entre los primeros teólogos, padres y doctores de la Iglesia (Agustín, Orígenes, Ambrosio, Pelagio, etc) respecto a este tema capital para el cristianismo en sus albores y en plena Edad Media, poniendo de manifiesto las divergencias entre la visión del “paraíso”,escolástica y académica de Tomás de Aquino, en contraposición a la literaria y visionaria de Dante  en su “Divina Comedia” y otros textos.En efecto, Agamben nos introduce en la discusión teológica sobre la naturaleza del pecado original cometido por Adán en el “Jardín del Edén”-así como sobre la del paraíso terrenal-y en las consecuencias  doctrinales de la consideración por los distintos doctores de la Iglesia acerca de la naturaleza de tal pecado original.

En este sentido, Agamben nos muestra que el debate fue muy intenso, entre la concepción de Erígena y las tesis de Agustín de Hipona en torno a un punto esencial, como el de  si la comisión del pecado original por Adán o bien no condena la naturaleza humana , que no sería entonces corrupta en sí misma (y “Jardín” sería entonces según Agamben, siguiendo a  Erígena, la propianaturaleza humana”, como  puro , ideal y potente símbolo de “paraíso”) sino solo el acto, o bien  si el pecado original (que introduce a la muerte en el escenario de la Historia del hombre  y provoca su expulsión del Edén por castigo divino) condena en su totalidad a la propia naturaleza humana, que deviene así en corrupta, y solo es redimible por la “gracia “divina a través de los sacramentos de la Iglesia (como según Agamben sostienen Agustín y, más tarde, Tomás de Aquino) con lo cual, como dijo Loisy, habría una identificación entre “Reino” e “Iglesia”, y entonces el Reino celestial constituiría  “el fin de los tiempos”, accediéndose al mismo en consecuencia, solo a través de la Iglesia.A este controvertido debate, se une en el libro otro sobre la visión y concepción del Jardín edénico, y su consiguiente “reflejo-espejo” en la “Jerusalén celeste”, anunciada por Cristo, quien, por otro lado, resalta Agamben , se refiera siempre en los Evangelios al “Reino” como algo ya no solo presente para sus coetáneos , sino incluso pretérito, lingüísticamente, “en perfecto”, tema que también fue objeto de una encendida controversia teologal.En este sentido , la visión de Dante , literaria y estética, se refiere a la conexión “Reino-Jardín” a través de la belleza, el amor (personificado en las idílicas figuras femeninas de Beatrice y de  Matelda,que camina alegremente por el paraíso terrenal según el gran autor italiano) y  la “beatitud”de esta vida.

Por último, Agamben concluye todo este “racconto” histórico de la especulación teológico-metafísca  en torno al paraíso terrenal bíblico, afirmando que “Reino” y “Jardín”  no son simplemente principio y fin de una cronología- ni mucho menos de una escatología- sino auténticos “vasos comunicantes”, una “coincidencia filosófica”, cuando afirma al final de su brillante síntesis: “Solo el Reino da acceso al Jardín , pero solo el Jardín hace pensable el Reino”.

LUIS AGIUS

una boda en lyon stefan zweig

«Una boda en Lyon» ( y otros relatos breves)

Autor: Stefan Zweig

Editorial Acantilado , colección «Cuadernos» num 101, 73 pags.

Poco puede añadirse  que no se haya dicho ya sobre la inmensa categoría literaria de Stefan Zweig (1881-1942) uno de los mayores escritores del siglo XX y maestro indiscutible de  la novela corta y del relato breve,cuya muestra palpable la tenemos en esta joya editada en un pequeño volumen por Acantilado, el relato «Una boda en Lyon»  (publicado en 1927)de escritura apasionada-quizá escrito de un único y soberbio trazo-pero detallista, cargada de ternura,  y de una suprema sensibilidad, hondura y belleza y cuya lectura resulta vertiginosa y apasionante.No les desvelaré la historia, ambientada en uno de los sucesos más aberrantes y bárbaros de la Revolución Francesa, con la presencia incluso  de  personajes históricos tan abominables como Fouché, ni sus personajes, la pareja de héroes-antihéroes protagonistas, ni la ambientación de este relato, en una ominosa prisión, que por una noche se convierte en un lecho de efímera felicidad.Todo es antológico.

Respecto de los otros relatos, asimismo, debemos apuntar que   son espléndidos:»La caminata» ambientado en los tiempos de la venida del «Mesías», una rareza en la obra de Zweig,magistralmente construido y quizá un guiño al gran Thomas Mann por su temática y forma y » Un ser humano inolvidable» y » Dos solitarios«, deudores de obras de mayor calado, como “Viaje al pasado” , “Mendel el de los libros” o la inmortal “Carta de una desconocida”.Finalmente,  tras la lectura de esta joya insuperable que es «Una bodaen Lyon»no les recomiendo simplemente este pequeño volumen de Zweig, sino permítanme que les anime a buscarlo en su librería , o llamen a su proveedor-como está tan de moda en estos tiEmpos- corran, vuelen y no descansen hasta tenerlo entre sus manos y disfrútenlo,  una y otra vez.Les aseguro que no se arrepentirán. 

LUIS AGIUS

Ninguno de nosotros volverá

«Ninguno de nosotros volverá” seguido de “Un conocimiento inútil”

Autora: Charlotte Delbo

Traducción de Regina López MuñozEditorial Libros del Asteroide   312 pags

Libro-testimonio desgarrador, desolado y amargo, pero lleno de un trágico lirismo y de una suprema fortaleza ante el horror, es esta novedad que  llega al PARNASO DE LAS ARTES, “Ninguno de nosotros volveráde Charlotte Delbo (1913-1985) publicado por Libros del Asteroide.Delbo,francesa, miembro de la Resistencia, detenida en 1942 en París y  que fue deportada al campo de concentración de Auschwitz en enero de 1943, escribió a partir de 1947 esta obra, que  pertenece a la trilogía “Auschwitz y después” (de la cual Asteroide incluye en el volumen que comentamos dos libros, el ya mencionado y otro titulado “Un conocimiento inútil) en la que nos relata su estancia, experiencia y “vida cotidiana” en los campos de exterminio  y concentración de Auschwitz-Birkenau y Ravensbrück (Un conocimiento inútil).Más allá del parecido con libros de otros supervivientes como Primo Levi, Viktor Frankl, etc, Delbo, nos aporta también una visión lírica, pues defiende la memoria de lo vivido a través de lo narrado, con un estilo cutter, extremadamente austero y duro, pero también de gran lirismo, gracias a la inclusión de  sobrecogedores poemas, auténticas “elegías “ por sus compañeras, por  sus cuerpos y por sus almas, y quizá por todo el género humano, además de por la propia autora, poemas elegíacos que podían haber sido escritos por poetisas de la talla de Anna Ajmátova o Sylvia Plath, en lo que a su cruda belleza y hondura se refiere.Libro indispensable para los que todavía no sean conscientes de  la verdadera dimensión moral del sufrimiento de un ser humano, pero mucho más allá de lo visto y conocido, porque el testimonio que nos aporta Charlotte Delbo es el del “núcleo duro” de su “ser” , lamentablemente dañado, pese a que rehízo su vida material y social.De este modo,podría mantenerse que, tal y como se desprende de lo que  la autora afirma al final de su primer libro, quizá la prisionera Delbo, si bien sobrevivió al horror de los lager, no volvió, como persona, como individuo, como ”ser” a la “normal” existencia humana, no exenta de calamdades, pesares, problemas, tristezas, etc, pero en la que no caben parámetros de brutalidad e insensibilidad tan inconcebibles como los del  Holocausto nazi (u otros, como las purgas estalinistas de 1937, las masacres  y hambrunas de Mao en China entre 1945-1959, las matanzas en Camboya de lo “jemeres rojos” etc).Tras la lectura de “El conocimiento inútil”, segundo de los libros incluidos en el presente volumen que comentamos, se nos pone de manifiesto la fragilidad de la condición humana, pero también su sorprendente fortaleza. Según Delbo, el cara a cara con la Muerte, vuelve al ser humano indudablemente más fuerte y preparado frente a la adversidad.Libro  de gran dureza, inmensamente amargo, pero sin duda, de enorme interés, y pese a lo apuntado, apasionante.

LUIS AGIUS

«El Anillo de la Verdad» (La sabiduría de “El Anillo del Nibelungo” de Wagner)

Autor: Roger Scruton

Editorial Acantilado, nº  397, 512 páginas IRIS MURDOCH: “UNA GRAN TRAGEDIA NOS DEJA CON UNA DUDA ETERNA

Acantilado presenta un monumental ensayo del prestigioso filósofo y ensayista inglés Roger Scruton (1944-2020) recientemente fallecido, donde nos expone sus tesis acerca de la “Verdad”,  la “Sabiduría” que encierra  la Tetralogía “El Anillo del Nibelungo” de Richard Wagner (1813-1883) ,  una de las más importantes y trascendentales obras de la Historia de la Opera y de la Música, pero sobre la que existe una interminable y agria controversia desde su estreno.Para los legos en música , nos referimos a las cuatro óperas que integran “El Anillo” como es conocido popularmente entre los wagnerianos de todo el orbe y por todos los melómanos, y que se ofrecieron por primera vez en el Fiestespelhaus de Bayreuth (Alemania) en 1876: es decir, las óperas “El Oro del  Rhin” (Prólogo), “La valquiria” (Primera Jornada”) “Sigfrido”( “Segunda Jornada”) y “El Ocaso de los dioses” (Tercera Jornada).Richard Wagner tardó 25 años en componer estas imponentes y extensísimas óperas, si bien hay que tener en cuenta que interrumpió durante muchos años la composición del Anillo para escribir y componer a su vez otras dos magnas óperas (Tristán e Isolda y Los Maestros Cantores de Nuremberg) una de ellas, para el firmante y de acuerdo con  el “canon” establecido por el último gran compositor de la tradición romántica y  posiblemente, el mejor director de orquesta u ópera de la historia, Gustav Mahler (1860-1911) , una de las cuatro  óperas magistrales de la Historia:”Tristán e Isolda” (1865).Las otras óperas según Mahler  serían Don Giovanni y las Bodas de Figaro de Mozart y Parsifal, también de Wagner.Nótese que Mahler no incluye la formidable Tetralogía entre las obras maestras fundamentales  de la historia de la Opera, aun siendo un ferviente admirador de la música de Wagner.

Scruton nos ofrece un ensayo riguroso, muy sólido, extraordinariamente bien  escrito y documentado, situando perfectamente “El Anillo” en su contexto histórico-sociológico-político-cultural y filosófico (de Kant a Freud, pasando por Hegel, Feuerbach, Marx, Schopenhauer, etc)Asimismo, nos relata la trama con apabullante claridad y lucidez, desentrañando todos los recovecos, puntos oscuros, sutilezas, y requiebros del argumento, desbrozando el significado de todos sus símbolos ( el anillo, el tesoro del Oro del Rhin la lanza de Wotan, el Fresno, la espada Notung, el Valhalla etc) y retratando psicológicamente a los personajes de forma magistral.El ensayista británico nos ilustra de manera deslumbrante sobre las fuentes que utilizó Wagner para escribir el soberbio libreto (en cuanto a lo literario) de “El Anillo” y nos aporta un certero  análisis sobre una posible “explicación” filosófica de una tragedia tan excelsa, pero no exenta  de contradicciones y repleta de fragmentos contradictorios y confusos filosófica y dramáticamente.En esencia, Scruton basa su teoría en la pugna titánica entre el resentimiento y el amor y una final redención únicamente por el Arte, superador de la Religión, con la inmolación y desaparición de los dioses, quedando el amor para los humanos como último refugio.Así, los dioses de la Tetralogía aparecen como fieramente humanos, en especial ,la peculiar figura del Dios Supremo Wotan, que al final resulta  ser un dios menor, sumamente contradictorio, atado por el poder de su propia ley y el respeto a los pactos, pero colérico, caprichoso y arbitrario, dejándose desbordar por sus bajas pasiones (algo muy sorprendente en un dios)Por otro lado, en la inmensa tragedia, tenemos la sorprendente  presencia de dos amantes de carne y hueso que son hermanos-por lo cual el incesto se introduce por primera vez en la historia del a Opera- es decir, Siegmund, un héroe trágico y desafortunado (abandonado por Wotan a su suerte) y Sieglinde, un arquetipo de la redentora bondad femenina.Por otro lado, aparecen unos codiciosos, repugnantes y materialistas enanos, Alberich y Mime ( que mucho exégetas y desde luego los exégetas “nazis” identificaban con “judíos”) que encarnan  la codicia y el resentimiento.A renglón seguido tenemos a unos toscos gigantes que son meros comparsas, a excepción de Fafner, que se convierte por arte de birli-birloque en un pavoroso dragón custodio del Oro del Rhin  sin poder ni saber usarlo en ningún sentido.Para colmo, tenemos a una diosa o semi-diosa que deviene en mortal por amor, y al final se inmola, provocando el cataclismo  y el Ocaso de los Dioses, la heroína Valquiria, Brünhilde, “hija de Wotan” y su “voluntad”,  y además también un agresivo y prosaico héroe, Sigfrido, que   es un ignorante y que al final sucumbe vilmente asesinado , amén de unas caprichosas sirenas, las  hijas del Rhin que no saben lo que quieren, un Hagen,personaje odioso y envidioso, que solo quiere el Anillo y dominar el mundo y que perece víctima de su ambición…

En este marasmo, Scruton, curiosamente apenas hace referencia a los detractores de la Tetralogía, que, musicalmente es, sin ninguna duda,  abrumadoramente hermosa, imponente, compleja, fascinante e  irresistible, pero que pese a logros puntuales, es insostenible como drama perfecto, y muy confusa filosóficamente, pese al análisis salvador de Scruton, bastante plausible.Sin embargo, y pese a la genialidad de Wagner, Nietzche y Adorno (y otros muchos pensadores, como los existencialistas,  los teóricos del psicoanálisis Freud, y Jung, la “Escuela de Frankfurt”,etc, etc) pusieron de manifiesto los colosales puntos débiles de la Tetralogía y Scruton tan solo los menciona de pasada.El filósofo inglés , si bien sigue a Heise  y otros autores, obvia temas fundamentales ,como que esta magna obra daría pié a su utilización por el nazismo a modo de propaganda justificativa y  singular de actos execrables, y la realización fáctica del mundo del paganismo en la Tierra, en Alemania, en el Reich de los mil Años, con una escenografía esplendorosa de algunos fragmentos musicales de Speer, Goebbels y Riefensthal, en las ceremonias del  Partido Nazi (NSADP) en Nuremberg, muy del agrado de Adolf Hitler, muy wagneriano como es conocido, si bien los jerarcas nazis dormitaban con el Anillo, que les resultaba incomprensible y tedioso, excepto para Speer, y a ratos al dictador, que en realidad prefería Lohengrin, Tristán o Los Maestros Cantores (Anécdota: Speer y Furtwaengler pactaron la disolución en 1945 de la Filarmónica de Berlín en los últimos días de la Segunda Guerra Mundial, utilizando como “contraseña”, en concierto público en el Titania Palast,bajo el inicio de un bombardeo, los monumentales acordes de  la grandiosa “Marcha Fúnebre de Sigfrido “ de “El ocaso de los Dioses”) También, pese a que  Scruton nos ofrece en páginas anexas los “motivos conductores “ de la música, el ensayista  elude deliberadamente ofrecer testimonios de los grandes músicos y críticos de la época, como por ejemplo Hanslick y Brahms que la consideraban una  aberración , el primero en todos los sentidos, el gran Johannes Brahms, solo en lo musical, por estar tan lejana a la tradición beethoveniana. En justicia, hay que decir que la Tetralogía tuvo defensores furibundos desde el primer momento  en Alemania, Inglaterra y Estados Unidos y en París y Viena, a partes iguales, una gigantesca indiferencia y animadversión.

Libro en definitiva, imprescindible para los “wagnerianos”, sumamente interesante para todos e indispensable para musicólogos, pero que está lejos de desentrañar la verdadera sabiduría sobre El Anillo del Nibelungo de Wagner: ¿puede desentrañarse una verdad determinante sobre una obra de arte tan  colosal y controvertida como ésta? ¿puede desentrañarse alguna “verdad” concluyente sobre cualquier obra de arte? Juzgue el lector.

LUIS AGIUS

Sobre los huesos de los muertos Olga Tokarczuk

«SOBRE LOS HUESOS DE LOS MUERTOS”, novela (2009)

Autor: Olga Tokarczuk

EDITORIAL SIRUELA , 238 páginas.

Colección «Nuevos Tiempos” (edición de  2016)

Desde estas páginas, EL PARNASO DE LAS ARTES, en su sección PARNASO DE LAS LETRAS, de la mano de la prestigiosa editorial SIRUELA, quiere rendir merecido tributo a la gran escritora polaca, Olga Tokarczuk, galardonada con el premio Nobel de Literatura 2018 (fallado el pasado Octubre de 2019, con un año de retraso por un escándalo en la Academia Sueca) con una reseña sobre una de sus mejores novelas,”Sobre los huesos de los muertos”, publicada en 2009 y editada por la editorial española en 2016. En efecto, esta novela, de espléndida construcción y factura, más allá de su concepción o etiquetación como una novela de suspense o “thriller”, constituye un alegato brillante sobre el amor a la Naturaleza y la posición del ser humano ante los conceptos de “Justicia”, “Defensa”  y “Respeto” -entendidos en su más noble expresión- para con ella y sus leyes (entendidas como “ley natural”) a través de un lúcido análisis sobre la compleja y paradójica estructura de la realidad tangible, que podemos percibir por los sentidos, en perfecta simbiosis con elementos esotéricos o ajenos a la realidad física como la Astrología o la comunicación no estrictamente sensorial con los animales. Así, temas tan dispares como el ecologismo, la cinegética, la vida en el medio rural, la vejez, la muerte, la soledad, la justicia, la venganza, la moral, se entremezclan formando un tejido magnífico- sin que el  lector se aperciba de ello, -con enorme sutileza pero de gran solidez. Ambientada soberbiamente en el medio rural, cinegético y forestal, en los montes fronterizos que separan Polonia de República Checa-en la frontera suroeste de Polonia- la novela nos narra la pesadumbre, la tristeza y la soledad de una, sin embargo, animosa y vitalista anciana que experimenta una justificada cólera contra los cazadores furtivos que disparan “ a todo lo que se mueve” sin respetar el equilibrio de la Naturaleza, sus atávicas leyes y sus “normas morales”, pues así es contemplada la Naturaleza por Tokarczuk, es decir, como acreedora de derechos o sujeto de derechos morales, en concreto, al supremo derecho a no ser perturbada. Rodean a esta singular protagonista, que nos cuenta su devenir a lo largo de un constante y formidable monólogo interior –en el que no hay lugar para la autocomplacencia jamás- un conjunto de personajes más o menos estrafalarios  perfectamente delineados psicológicamente: un joven , tímido e inexperto traductor de la poesía de William Blake –poeta visionario inglés del siglo XVIII, omnipresente en la narración-, un jubilado solitario, una vendedora oriental de ropa de segunda mano y un entomólogo entusiasta, pero extravagante.

Toda una cadena de misteriosos crímenes que se suceden en la pequeña localidad rural cometidos contra cazadores no profesionales (asociados unos y  furtivos otros), sirve de hilo conductor de la narración, liderada por esta mujer, profesora de inglés, antigua ingeniera, que vive retirada, y que es una gran amante de los animales: corzos, zorros, pájaros , etc , que ha perdido a sus dos queridas perras, descubriendo posteriormente que han sido abatidas por unos cazadores. La Astrología, cuyos rudimentos conoce a la perfección, juega un papel protagonista en esta historia, pero muy lejos de argumentos vulgares o manidos, que tengan que ver con “los crímenes del zodíaco” etc. Muy al contrario, la Astrología prácticamente se convierte en un elegante y fascinante recurso literario al que Tokarczuk recurre constantemente, en ocasiones de manera brillantísima, como en el espléndido pasaje dedicado a la “chispa divina” que va saltando de un planeta a otro, de Plutón, hasta nuestro satélite la Luna para finalmente  “caer” a la Tierra, y que es una proeza literaria, de gran lirismo y abrumadora belleza. Muy bien resuelta en su sorprendente final, esta novela “Sobre los huesos de los muertos” (título procedente de un verso de Blake) plantea en su último tercio importantes cuestiones morales que el lector deberá solventar, quizá con dificultad, pues se encontrará contra las cuerdas del “ring” de un asalto de boxeo muy complicado de superar: el eterno, insondable, quizá insoluble conflicto, entre el Bien y el Mal. Recomendación absoluta.

LUIS AGIUS

“El camino de la vida

Autor: León Tolstói

Edición y traducción: Selma Ancira

Editorial Acantilado,  nº 395, 603 págs

Acantilado presenta la primera edición en español del último libro del gran escritor ruso León (Lev Nikoláievich) Tolstói (1828-1910) titulado “El camino de la vida”, un extenso conjunto de aforismos sobre diversos aspectos de la existencia humana y que se erige como un auténtico código de normas morales y de conducta, en el que Tolstoi expone su pensamiento, larvado durante gran parte de su vida y que puso por escrito durante muchos años en sus diarios, también publicados hace tiempo por esta  misma editorial. En efecto, Tolstói, en busca de su propia redención existencial y moral, además de escribir sus monumentales novelas ”Guerra y Paz, y “Ana Karenina”, obras inmortales que retratan lo mejor y lo peor de la condición humana, reflejó su preocupación moral y su angustia existencial – y sus problemas vitales, como su conflictivo matrimonio, su difícil relación con la Iglesia Ortodoxa, etc- en otras como “La sonata Kretuzer” o “Resurrección”, finalmente se decidió a recopilar tanto una serie de citas o aforismos de notables pensadores o escritores, tanto de la antigüedad clásica (Marco Aurelio, Séneca, Epicteto,Platón, Catón) como de la época moderna (Pascal, Kant, etc) como estrictamente contemporáneos (Ruskin, Emerson, Thoreau, etc) textos filosóficos orientales (Lao-Tsé, Confucio, etc) así como pequeños textos o sentencias propias y por supuesto, citas literales de los Evangelios,que conforman este libro-mosaico. Los capítulos o temas son variadisimos y van desde la metafísica, la religión, la Iglesia, la moral, las buenas costumbres, los valores, la política, el Estado, la palabra, el silencio, el pensamiento, la abnegación, la muerte, el más allá, etc. Con este libro Tolstoi buscaba divulgar su propia experiencia, su particular y heterodoxa vivencia de la religión, su personal comprensión del cristianismo rechazando los dogmas de la Iglesia y denunciando su corrupción-así como la del Estado zarista y sus dirigentes-, su renuncia a todo lo mundano y su empatía con el prójimo. La lectura de este libro nos hace comprender el proceso de “ascesis” o intento de Tolstoi de convertirse no en un “santón” al estilo típicamente ruso, sino en un hombre que renuncia al mundo, sus placeres, sus caprichos, sus demandas, sus obligaciones materiales y que busca ofrecer su amor al prójimo y alcanzar la vivencia de una vida espiritual plena. Se trata de un arduo proceso de renuncia en el que el eximio autor ruso busca su propia redención como hombre. No olvidemos que Tolstoi, además de uno de los más grandes escritores de la historia, fue un aristócrata, militar en su juventud, rico terrateniente en su madurez y que poco a poco fue poniendo en tela de juicio los principios y cimientos de la sociedad rusa del siglo XIX, su flagrante injusticia social, sus arbitrariedades, su frivolidad, lo cual le convirtió en una personalidad muy controvertida e incómoda tanto para el gobierno zarista, la Iglesia ortodoxa, la aristocracia y burguesía de Moscú y San Petersburgo, como para los anarquistas, los marxistas y los bolcheviques ya que ni unos ni otros comprendían ni compartían su visión humanista del individuo y su espiritualidad. Todo este proceso tuvo su eclosión final en su fuga, ya anciano, para morir en completa y querida soledad en la estación de ferrocarril de Astapovo, tal y como nos relata magníficamente Stefan Zweig en uno de los relatos que conforman su formidable libro ”Momentos estelares de la humanidad”. A Tolstói, ya se le hacía insoportable la existencia y buscaba su particular e intransferible redención. Quede aquí su conmovedor testimonio, para meditación del lector. Excelente trabajo de edición y traducción de Selma Ancira. Muy interesante libro, si bien la lectura ha de hacerse con sosiego y espaciadamente, dado lo extenso del texto y la carga moral que implica su lectura, con aforismos o citas un tanto reiterativos, pese a que el propio escritor lo dividió en 31 capítulos, uno para ser leído cada día del mes.

LUIS AGIUS

el final del affaire graham greene

EL FINAL DEL AFFAIRE

Autor: Graham Greene

Editorial Libros del Asteroide, Narrativa, nº 221, 311 pags.

Realmente con esta soberbia  novela, “El fin del affaire” que reedita la editorial Libros del Asteroide, escrita por Graham Greene en 1951, nos encontramos ante una de las historias de amor, odio y dolor, cuyo argumento y desarrollo destaca más poderosamente en el panorama de la narrativa de la posguerra del siglo XX, donde la influencia del existencialismo se hizo más patente, después del tremendo conflicto bélico y de la profunda crisis de valores que provocó en la sociedad  occidental. Sin embargo, no nos enfrentamos únicamente ante una novela que trata del eterno tema amor-odio, sino que nos enfrentamos a un texto literario que plantea una cuestión fundamental como es la existencia o no de un ser superior que domina “a capricho”- o a su voluntad- la vida de los seres humanos, como si se tratara de un “empresario”, productor y director de un teatro o guiñol, en el que transitan, pululan, se desgañitan, se quejan o viven plácidamente aburridos esos personajes, seres humanos de carne y hueso, pero dotados de un “animus” o espíritu anhelante, que sienten nostalgia de su Creador, que quieren sentirlo a su lado, amarlo, o why not?, sencillamente odiarlo o rechazarlo.

Graham Green, un formidable novelista que – como nos dice Vargas Llosa en su lúcido y certero “Epilogo” insertado como un análisis final de la edición del libro por la editorial -nunca llegó a escribir su obra maestra, atesorando sin embargo todas las aptitudes para haberla logrado, al nivel de un Faulkner, un Foster, un Lawrence, etc,nos plantea en “El final del affaire”un dilema existencial insoportable –“creer o no creer”, “amar o no amar”, “odiar o no odiar”-  y consigue introducirnos en una historia aparentemente convencional pero que se va tornando fascinante y abrumadora y realiza un sensacional retrato del trío protagonista: mujer infiel enamorada, Sarah Bertram, de casada Miles, un marido aburrido y condescendiente, Henry Miles y un amante apasionado, celoso, inseguro y  exigente, Maurice Bendrix. Semejante cóctel explosivo de protagonistas se complementa con toda una galería de extravagantes personajes secundarios ( el grotesco detective Parkis, el ateo anti-predicador Smythe, etc) y con un supremo “espectador ausente” cuya poder se evidencia en la trama final de esta apasionante novela, que  por su originalidad, fuerza emotiva, y sus descripciones casi cinematográficas, resulta enormemente sólida, sutil y convincente. Se trata, en definitiva, de una novela donde al trío protagonista, un triángulo de personajes memorables, se une otro personaje al que el lector no puede percibir ni concebir, que está por encima de la propia narración y resulta incómodamente autónomo respecto del propio autor de la novela y del que ni siquiera puede afirmarse -ni dentro ni fuera de la novela- racional ni emocionalmente nada: Dios. En efecto, Dios es el auténtico protagonista del libro y supremo titiritero de las marionetas manejadas -¿en qué dirección? ¿para qué? ¿por qué? -que forman un guiñol sórdido, trágico y amargo.

La historia es anticonvencional, sumamente original y Greene nos la sirve con un estilo austero, sólido, pero siempre incisivo, incluso despiadado, y con una franca ironía. Estos personajes, arquetípicos, tan viejos como el mundo, resultan, absolutamente verosímiles y  frágiles. La crítica literaria de los años 50 consideró ”El fin del affaire” como una reflexión moral, una novela de algún modo moralizante, a favor del abrazo a la fé cristiana, mientras que la Iglesia (tanto católica como anglicana) la rechazó y atacó severamente al escritor, considerándolo un ateo peligroso. Es bien sabido que Greene era católico desde los años 20, del pasado siglo, aún a su pesar (declaró al respecto “ser católico es algo que ocurre”).

Esta novela excepcional, sin dejar un de ser una historia de amor, odio y dolor puede ser contemplada como un debate sobre la fé  o la no-fé , sobre la creencia o el agnosticismo, pero no cabe duda, que en manos del lector, tras su final , la reflexión se impone.

¿Convencerán o no al lector al respecto del dilema planteado, creer o no, amar o no, odiar o no, Sarah Miles, o Maurice Bendrix, o Henry Miles, o el padre Crompton, o Smythe o Parkis? Greene no se pronuncia ni se compromete.

Los personajes, cada cual a su manera, sí toman partido. Dios, juega, mientras tanto, a titiritero y, quizá, triunfa. Es el lector el que debe dirimir la cuestión tras pasar la última página de una novela, donde nunca una primera y una última frase fueron tan demoledoras. Recomendación total. 

LUIS AGIUS