la casa del verano

(LES ESTIVANTS) de VALERIA BRUNI TEDESCHI, hermana de CARLA BRUNI, que resulta una singular autobiografía familiar con diálogos chejovianos y un aire a lo Fellini pero francés y también con toques de Nouvelle Vague.

En esta ocasión, la cineasta reúne en su familia en una casa de la Costa Azul y vuelve a autoanalizarse para escarbar en la trastienda de su familia de alta burguesía decadente y repleta de neurosis para configurar un microcosmos que parece sacado de una obra de Chéjov, con discurso de clases incluido, y una reflexión sobre la crisis de identidad. Valeria BRUNI muestra una especial habilidad para combinar la ligereza con la gravedad, lo luminoso con una insondable oscuridad emocional, lo cotidiano con la más absoluta extravagancia y la lucidez instantánea con las miserias ancestrales que reconcomen a los personajes y con toques surrealistas o de ensueño. Y además Cine dentro del Cine y guiños inteligentes al espectador.
Una obra excéntrica, repleta de humor e inteligencia, pero también de dolor y crueldad, de desorientación vital y vacío existencial.

Excelente película, con interpretaciones memorables en la mayoría de los casos, pero me parece que mal acogida o poco entendida en su propósito por el público español.

Carlos D’Ors

NOS HA DEJADO AGNÉS VARDA, UNA DE LAS MÁS GRANDES CINEASTAS DE LA HISTORIA DEL CINE, ENTRE LA NOUVELLE VAGUE Y EL NEORREALISMO Y UNA DE LAS GRANDES DOCUMENTALISTAS DE LA HISTORIA DEL CINE AHORA QUE EL CINE CAMINA IRREMEDIABLEMENTE HACIA EL DESARROLLO.Y ESPLENDOR DEL DOCUMENTAL. LA ABUELA DEL CINE FRANCÉS, UNA GRAN POETA DEL HUMANISMO EN EL CINE…

AGNÉS VARDÁ rompió con los moldes de un cine francés anterior todavía muy literario ( RENOIR, CLAIRE , RESNAIS, DUVIVIER, MALLE,. o incluso de algunos de sus «maestros» y amigos, GODARD, TRUFFAUT o CHABROL, o ni qué decir tiene que de
Eric ROHMER, con los eternos, aunque impagablemente deliciosos diálogos de sus películas más señeras), de un Cine todavía digamos «contaminado» por lo literario para dejarnos huella de un imperecedero cine social, humanista y documental.

Agnés Vardá

VARDÁ llevaba dedicada al DOCUMENTAL los últimos 20 años, algo bastante habitual en veteranos autores europeos, posiblemente por la dificultad de encontrar financiación para obras de ficción; de hecho así última obra maestra CARAS Y LUGARES (VISAGES ET VILLAGES), ‘ se desarrolló por crowfunding. Dicho eso, VARDA ha trabajado a lo largo de su carrera en este campo, y ella habla de «documental subjetivo» porque considera que cuanto más se implica en lo que está filmando consigue acercarse más a la verdad.

La mejor forma de iniciarse en su cine es la obra ‘CLEO DE 5 A 7’ (1962), obra cumbre de la Nouvelle Vague, a la altura de títulos como ‘Los 400 golpes’ (1959) de Truffaut o ‘Al final de la escapada’ (1960) de Godard. Con una extrema sensibilidad, la cineasta habla sobre el amor y la muerte, en el momento que una enferma de cáncer conoce a un soldado a punto de partir a la batalla.

Es una película de un fuerte carácter experimental pero que supone el necesario toque femenino que tiene toda esta corriente de realizadores franceses. Un poco posterior y también interesantísima es ‘Las criaturas’ (1966) donde, desde el género fantástico, habla sobre lo que es crear ficción.

Influenciada por los movimientos de izquierdas de finales de los 60 y dentro de las nuevas corrientes feministas, a las que estuvo muy vinculada, encontramos ‘Una canta, la otra no’ (1977), una película que habla del encuentro de dos mujeres años después de que una ayude a la otra a abortar. Un portentoso retrato de la feminidad.

Pese a su vasto y esplendoroso trabajo, apenas recibió reconocimientos en grandes festivales. ‘Sin techo ni ley’ (1985) se alzaría con el León de Oro en el Festival de Venecia. Una dolorosísima película que recrea los últimos momentos de una adolescente vagabunda que es encontrada muerta. La cinta camina entre algo cercano al neorrealismo italiano y el documental, y esconde una brutal reflexión acerca de la represión social femenina. Probablemente su mejor película junto a ‘Cleo de 5 a 7’.

Ya en el siglo XXI, y dentro de su inmensa creación documental, cabe destacar ‘Los espigadores’ y la espigadora’ (incluido en la lista de las mejores películas del siglo XXI de la BBC), pero lo más relevante es ver como se ha convertido en todo un personaje protagonista de sus propios trabajos.

Y es que, toda su naturalidad, ternura y sensibilidad se ven multiplicadas por su vejez y todos los personajes, diálogos, reflexiones, emociones y sentimientos que desprendían sus trabajos de ficción, ahora se ven reflejados en ella misma, en cada arruga de su cara.

Su cercanía nos ha regalado dos trabajos inolvidables: por un lado ‘Las playas de Agnès’ (2008) donde hace un repaso a toda su biografía, en forma de mosaico y a través de todo tipo de documentos gráficos.

CARAS Y LUGARES’, que forma parte de un proyecto artístico con el fotógrafo JR, nos mostraba el lado más humano de la directora que, a su paso por diferentes pueblos de Francia, habla con todo el mundo con la simpatía, la bondad y su sonrisa característica y siempre con inquietud estética. En esa película podemos ver que hay algo muy puro en su mirada, una mujer extremadamente sensible que no ha parado de crear prácticamente hasta el último de sus días.

Hace poco más de un mes, en el Festival de Berlín, anunciaba su retirada del cine con el documental ‘Varda by Agnès’, recibido con gran entusiasmo, y que sin duda se verá en multitud de festivales a lo largo del año, siendo el mejor homenaje a su filmografía.

AGNÉS VARDA nos abandona, asciende al panteón de los grandes cineastas y deja huérfana a una filmografía llena de personajes y momentos inolvidables. La penúltima de las supervivientes de aquellas personas que inventaron el cine moderno y que, a diferencia de Jean-Luc Godard, su cine nunca oscureció sino cada vez fue más puro y más límpido con un emocionante y emocionado amor a los seres humanos que confieren el carácter de inmortal a su Cine.

ADIOS A AGNÉS VARDA, NOS HA DEJADO «LA ABUELA DE LA NOUVELLE VAGUE», UNA POETA DEL CINE HUMANISTA Y DEL AMOR A LOS SERES HUMANOS QUE FILMABA.

NOS HA DEJADO AGNÉS. LAS GAVIOTAS NO VOLVERÁN A REVOLOTEAR ALREDEDOR SUYO EN CUALQUIER PLAYA DEL LITORAL FRANCÉS …

Carlos D´Ors

De los archivos de la Fundación Bergman nace este homenaje al autor sueco que fue un consumado explorador de la condición humana. Esta reedición recupera el galardonado libro de TASCHEN producido con muchos de los colaboradores más cercanos a Ingmar Bergman. Además de su obra cinematográfica completa, este volúmen incluye material exclusivo y fragmentos de películas que arrojan luz sobre una creación inmersa en el misterio, el éxtasis y la plenitud de la vida.

Desde 1957, año en el que realizó El séptimo sello y Fresas salvajes, Ingmar Bergman ha sido una de las principales figuras del cine internacional. A lo largo de una trayectoria de 60 años, Bergman escribió, produjo y dirigió cincuenta películas que definieron la concepción del individuo sobre sí mismo y su relación con las personas a las que ama, en películas como Persona, Secretos de un matrimonio Fanny y Alexander.

Antes de su muerte en 2007, Bergman concedió a los coeditores TASCHEN y Max Ström el completo acceso a sus archivos en la Fundación Bergman y la autorización para reeditar sus escritos y entrevistas, muchos de los cuales no habían sido difundidos más allá de las fronteras de Suecia. El investigador de cine Bengt Wanselius, que fue el fotógrafo de Bergman durante 20 años, buscó archivos fotográficos por todo el país, descubrió imágenes nunca vistas de las películas de Bergman y seleccionó fotografías inéditas de los archivos personales de numerosos autores.

Esta reedición nace a partir del título descatalogado Bergman Archives, el libro más completo sobre el director publicado hasta la fecha. Para esta premiada producción, el editor de TASCHEN Paul Duncan se reunió con un equipo de expertos en la obra de Bergman que investigaron y redactaron un texto que, por vez primera, reunió todo el trabajo de Bergman en el cine. Tal es la profundidad de los escritos del director, que la mayor parte de la historia está contada con sus propias palabras. El libro cuenta también con una introducción escrita por un amigo y colaborador de Bergman, el actor Erland Josephson.

El 24 de noviembre de 2008, Paul Duncan y Bengt Wanselius ganaron el premio August al mejor libro de no ficción publicado en Suecia ese año. Se trata del premio literario de mayor prestigio en el país, votado por libreros y bibliotecarios.

Antes de convertirse en el cineasta aclamado por la crítica autor de películas míticas como ¿Teléfono rojo? Volamos hacia Moscú El resplandor, Stanley Kubrick pasó cinco años trabajando como fotógrafo de la revista Look. Nacido en el Bronx, Kubrick se unió al equipo de la publicación en 1945, cuando sólo tenía 17 años, y se dedicó a tomar fotografías que muestran y celebran la vida cotidiana de Nueva York y sus habitantes.

Through a Different Lens (A través de una lente diferente) revela la mirada aguda y evocadora de un genio creativo en ciernes por medio de sus imágenes y ensayos fotográficos que muestran desde gente corriente que acude a la lavandería hasta un día en la vida de una corista, una visita al circo o la Universidad de Columbia. Con cerca de 300 imágenes, muchas de ellas inéditas, así como reproducciones exclusivas de las páginas de Look, la publicación de este libro coincide con una gran exposición en el Museo de la Ciudad de Nueva York e incluye una introducción del prestigioso crítico de fotografía Luc Sante.

Estas fotografías atestiguan el talento innato de Kubrick para ofrecer una narración irresistiblemente convincente y anuncian el genio artístico de un creador que iba a rodar algunas de las mejores películas de todos los tiempos.

Si fuera necesario distinguir una película que, de entre la filmografía de Andréi Tarkovski (Yúrievets, 1932 – París, 1986), concentre en sí misma las principales cualidades del cineasta, esa obra sería El Espejo (Zerkalo, 1975). Relato autobiográfico de entonación poética, el film debe buena parte de su relevancia al modo en que vivifica, a ojos de muy distintos tipos de espectadores y a lo largo de todo el mundo, la conmoción que un recuerdo del pasado despertó en su autor. Como cabe imaginar, no son pocos los aspectos que El Espejo comparte con el ciclo literario de En busca del tiempo perdido. La obra magna de Marcel Proust fue siempre un título de referencia para Tarkovski e, inclusive, sirvió como inspiración formal a esta película en concreto. Ya en 1977, tratando acerca de la evolución de la idea inicial de la que nace un film, Tarkovski explicó a sus alumnos —se encontraba impartiendo un curso superior de ciematografía en Moscú— que el origen de El Espejo se hallaba en un sueño recurrente que lo obsesionó durante años. El propio director reconocía que la película había nacido a partir de un sueño en el que retornaba, una y otra vez, a la casa de su infancia… y con ella al pasado que esa antigua dacha parecía encerrar en su interior.

La exposición Andréi Tarkovski y El espejo. Estudio de un sueño busca aproximarse, por lo tanto, a uno de los procesos creativos más complejos que cabe imaginar: el empeño en alcanzar aquello que ya se ha perdido en el pasado, un tránsito tan deseado como imposible. Para su elaboración, el proyecto adopta como base un profundo estudio de los archivos documentales del Instituto Internacional Andréi Tarkovski de Florencia relacionados con El Espejo. De entre estos archivos, que incluyen fotografías de rodaje, cuadernos de trabajo del cineasta, imágenes, bocetos y manuscritos de todo tipo, destaca particularmente el análisis de una serie de grabaciones del cineasta recientemente descubiertas. Se trata de las Lecciones de cine de Andréi Tarkovski, antiguos registros sonoros en cuyo estudio trabaja actualmente el comisario de la muestra, José Manuel Mouriño, en colaboración con el propio Instituto Tarkovski y la Escuela de Cine Elías Querejeta de San Sebastián.

pelicula cold war criticaEspléndida película de Pawel Pawlikowski que nos lleva al mejor cine en la cartelera actual

“Cold War” (Guerra Fría), Pawel Pawlikowski, director
Género: Drama
Duración: 88´
Pais: Polonia
Año 2018
★★★★★

Dada la mediocridad –lujosamente disfrazada por las grandes producciones creadas a golpe de talonario- y el convencionalismo imperante en el cine actual, donde la taquilla prima sobre la calidad artística, “Cold War” (Guerra Fría”) nos reconcilia con lo mejor del cine de nuestros días.El cineasta polaco Pawel Pawlikowski ha conseguido el milagro de crear una espléndida película para el cine comercial con los mejores ingredientes del cine de autor y además con un gran clasicismo en el fondo y la forma, sincero esteticismo visual y poderoso impacto emocional , apoyándose en lo que el gran cine ha aportado siempre: una buena y sólida historia, dos grandes actores, una maravillosa banda sonora y una soberana y extraordinaria fotografía en blanco y negro.Parece sencillo, pero no lo es en absoluto. Kubrick, Antonioni, Welles, Pasolini, Losey Kieslowski y otros grandes lo lograron.Y Pawlikowski ahora, también lo ha conseguido.

Se podrá oponer que la película resulta extremadamente condensada, y el final puede no ser –ni lo pretende-del gusto de todos o quizá convincente del todo, pero sí plausible.Sin embargo lo innegable es que el tema de la película , un “amour fou” paradójico , a veces incomprensible y contradictorio-como lo es la naturaleza humana-que tiene como telón de fondo el enorme daño que el estalinismo y el régimen de la Unión Soviética causó a los países del Este (en este caso a Polonia en particular) por la pérdida de libertad y humanidad a los que sometió a sus respectivas sociedades, está magníficamente tratando y transmitido al espectador , tanto en lo conceptual y visual, como en lo emocional.La verdaderamente esplendorosa fotografía en blanco y negro (debida a Lukasz Zal )y la extraordinaria banda sonora-formada por aires populares polacos de mazurka, polka, canción popular melódica, romanzas, y aires eslavos , voces blancas búlgaras, folklore serbio, etc , jazz clásico de los clubs de París de los 50,y canción melódica- se erigen en soberbios protagonistas de la cinta y catalizadores cinematográficos que hacen que la melancolía eslava , la frialdad y el hieratismo del comunismo soviético y la exquisita frivolidad del París de los 50 y 60, se graben a fuego en la retina y en el alma del espectador.

Por otro lado, las sensacionales interpretaciones de Joanna Kulig y Tomasz Kot en los papeles protagonistas- una cantante y un músico- naturales, apasionadas o contenidas según el caso,,creíbles, vívidas,nos evocan a las de las grandes parejas de actores protagonistas de la historia del cine, tanto del cine clásico americano, como del italiano o francés de los dorados años 60, AlainDelon,-MonicaVittiBurton-Taylor,Trintignant-Aimée,Moureau-Werner,Mastroianni,- Sofía Loren,etc.

Cold War” ,ciertamente evoca, quizá, deliberadamente la “Nouvelle Vague” tal vez como homenaje, pero nunca esa evocación de ambiente y carácter es empleada de un modo caprichoso o arbitrario para epatar o seducir tramposamente al espectador, sino con suma elegancia y sensibilidad, para provocar su emoción y avivar su posterior reflexión sobre el drama plasmado en el film.

Pawlikowski nos demuestra que es sin duda un gran cineasta- se acerca mucho a su gran compatriota Kieslowski, que nos dejó demasiado pronto- , superando films anteriores (Ida, premiada en Cannes, año 2013) y del cual podemos esperar lo mejor para el cinéfilo.Su logro , obrar el milagro que consiste en conciliar, el cine “comercial” con una calidad artística equivalente a la del mejor cine de autor y al cine clásico, presenta tintes titánicos especialmente cuando lo que la industria del cine y los espectadores aborregados que buscan solo el entretenimiento puro y duro-han olvidado , es lo que reinvidica esta magnífica película: el cine es ARTE, bello, emocionante, puro ,imperecedero, provoca emociones y genera reflexiones, en definitiva,, no es un producto de usar y tirar.No se pierdan esta película: les aseguro que no se arrepentirán.Recomendación total.

LUIS AGIUS

“El amor y la muerte”, nueva película de Arantxa Aguirre.

Tras el éxito de “Dancing Beethoven”, Arantxa Aguirre presenta “El amor y la muerte”, basada en la apasionante y tormentosa vida del compositor Enrique Granados. El amor y la muerte, la nueva película de Arantxa Aguirre, estará en salas comerciales el próximo 9 de noviembre, pocas semanas después de su estreno en la Seminci de Valladolid 2018.

Tras el éxito de Dancing Beethoven, uno de los documentales más aclamados del pasado año, Arantxa Aguirre se centra en esta ocasión en la figura de Enrique Granados, uno de los más grandes compositores de música españoles.

La película narra la trágica experiencia vital de un hombre dotado de un talento musical excepcional, su apasionante y tormentosa historia en la Barcelona de finales del siglo XIX y principios del XX, sus viajes a Madrid, París, Nueva York, y su tesón por alcanzar el éxito mientras sortea las trampas del destino. La narración se completa con la interpretación de las obras de Granados a cargo de intérpretes como Rosa Torres-Pardo, Evgeny Kissin, José Manuel Cañizares, Arcángel, Rocío Márquez, Carlos Álvarez o Nancy Fabiola Herrera, entre otros.

En palabras de su directora Arantxa Aguirre, “esta historia habla de la fuerza (bruta) del destino y también de la vida como campo de batalla. Habla además del amor, del entusiasmo, de la amistad… Y, sobre todo, esta película, en sus mejores momentos, no habla sino que escucha.

Escucha y es correa de transmisión de la música formidable de Enrique Granados. Son sus intérpretes de hoy, herederos directos del compositor, de su talento y su generosidad, los que obran el prodigio de devolverlo a nuestro lado, cien años después de un viaje interrumpido por la tragedia”.

El amor y la muerte es una producción de López-Li Films y RTVE, con la colaboración del ICAA, de la Comunidad de Madrid, Acción Cultural Española (AC/E) e Ibermúsica.